domingo, 4 de marzo de 2012

Escritura libre

Viviendo sin la presión de la escuela he podido apreciar procesos muy interesantes en los niños. Y constatar cuán diferentes somos unos de otros.
Aquí un ejemplo de las distintas maneras de expresarse que tienen mis hijos.

Mientras que Azul está en una etapa de enamoramiento de la escritura, Santi ha "regresado" a una etapa anterior, o esa es mi teoría, tal vez a la edad en que la escuela comenzó a incitarlo a escribir aún no estaba totalmente listo, o tal vez simplemente no le atrae el tema por ahora. Sin embargo con la cantidad de historias complejas que desarrolla su cabeza, no se podía quedar sin expresarlas. Él casi no escribe espontáneamente; en cambio hace muchos dibujos, dibujos secuenciados que cuentan una historia generalmente compleja.
Como esta escena, que cuenta toda una historia alterna a la de la película:


Y aquí una de sus secuencias: cuando las termina, las une con grapas. Y luego al mostrarla va haciendo narrativa oral.







Azu escribe todo y siempre. La lista de cosas que compraremos, la lista del plan del día, lo que ha comido, letreros de indicaciones para lo que es suyo, etc...
Aquí dos cuentos que escribió e ilustró. Dice que son de la película 9 de Harry Potter...



Pero sobre todo escribe sobre sus sentimientos, cartas y cartas para la gente que ama, cartas sobre lo que no le gustó, recados sobre lo que le gustaría...




Proyecto espontáneo: teatros

"El Unschooling es activo, no pasivo. Sólo es pasivo en el hecho de que no haces escuela. Pero requiere de un esfuerzo activo por tu parte para cambiar tu propia perspectiva y tu vieja concepción del aprendizaje. Tienes que trabajar para ver como el aprendizaje se da en cualquier cosa que tus hijos adoren hacer. Requiere de un esfuerzo activo para conectar con tus hijos tal como ellos son en este momento. Requiere de un esfuerzo activo para encontrar cosas en el mundo que creas que puedan interesarles. Requiere de un esfuerzo activo para darles del mundo todo cuanto puedas y dejarles elegir lo que prefieran de todo ello. Requiere de un esfuerzo activo para basar tu vida en la alegría y en el amor.”
-Anne Ohman

Estos días pasados están muy interesados en los teatros de marionetas. En montar sus propios teatros, sus propios escenarios y sus propios personajes...



San hizo una serie de escenarios contínuos: el bosque, la casa de la bruja y luego uno en donde unos duendecillos de jengibre son liberados.


Aquí están los personajes. El dragón, una abuela, un caballero, una bruja, un niño y una princesa...

Su escenario lo usa con otros personajes también. Aquí representando una obra para su hermana con el gorila Otto en el bosque.
En su caso todo es narrativa oral, a mi me sorprende la complejidad de sus argumentos, de sus historias. Él está muy interesado en la parte mecánica, la caja que contiene los escenarios va rotando en el orden de la historia. A los personajes les pegó un abatelenguas para que pudiera tomarlos manteniendo sus manos fuera de la escena.


Azul preparó este escenario, otro concepto. Ella adora usar muchos colores para representar sus ideas. Sus historias son más cortas y menos complejas. Pero ella utiliza una herramienta importante: las escribe. Escribe todo, por todas partes de la casa me encuentro "recados" "listas" "recordatorios" ... acá no podía faltar, historia que inventa, historia que tiene que bajar a las letras sobre papel.


En la parte trasera de su escena escribe la obra. Luego, al representarla, la lee.


lunes, 13 de febrero de 2012

El soñador de números

"...- Creo que las personas son más felices cuando saben lo que les gusta de verdad -dijo Alfredo- A mí me encanta el queso. Y a ti, Leonardo, ¿qué es lo que te hace más feliz?
- Los números -contesté sin pensar... "

Llegó a nuestras manos este libro maravilloso. La vida de Leonardo Fibonacci y su trabajo con la secuencia numeral contada de una manera entretenida, sencilla y encantadora. A partir de lo poco que se sabe de la vida de Leonardo de Pisa el autor logra una historia cautivadora, de un soñador tras de su sueño, de un joven apasionado de los números.


Mis hijos lo adoraron. El detalle que más llamó la atención, los números romanos!


Las ilustraciones por otro lado, no se quedan atrás, son bellas y además ingeniosas. Al final el libro te reta a regresar para observarlas con mayor cuidado y encontrar secuencias Fibonacci. Independientemente de las matemáticas, a través del relato y las ilustraciones se puede viajar por un ratito a la Pisa de 1178.

sábado, 11 de febrero de 2012

Instantáneas

Seguimos vivos, seguimos felices, y seguimos sin escuela.
Ojalá mis días tuvieran una o dos horas más para poder venir a guardar aquí lo que estamos viviendo...
Estamos en un proceso maravilloso. Estoy leyendo ávidamente a John Holt y sintiéndome más segura y más convencida de que vamos por buen camino, por nuestro camino; cada vez logro dirigir menos y mis hijos me sorprenden más de una vez al día con sus charlas, sus conclusiones, sus dibujos, sus escritos, las actividades que proponen...
Seguimos haciendo cajas (workboxes), regularmente por la mañana después de desayunar. En ellas ejercitamos lectoescritura y matemáticas. El resto de las materias (historia, ciencias, etc), va surgiendo al ritmo de la vida misma y de su curiosidad. Los días que tenemos que salir por la mañana no hacemos cajas. Obvio, afuera es donde más aprendemos.
Y yo que me estresaba por pensar en ¿qué los podía yo poner a hacer? Ahora comienzo a entenderlo, mientras menos propongo, más crean, más ocupados parecen, más momentos de "click" ocurren, más se divierten...